miércoles, 9 de octubre de 2013

La historia del fotografo Möstrekaft y Mabella Stone

-Muy bien, ahora sonríe –decía el eufórico fotógrafo –eso es, muy bien preciosa… Listo, terminamos por hoy. Gracias linda.
-Adiós Bill.
-Amor, ¿no te gustaría ir a cenar?
-Buenas noches Bill.
-Debía intentarlo.
Mua, mua. Se despidieron, la modelo tomo su bolsa y con su inolvidable caminar meneaba su falda mientras dejaba al fotógrafo en una silla fotografiando lo que quedaba de su esencia.
Un hombre salió de la nada, llevaba un pañuelo en su mano el cual puso en la cara de una joven que pasaba por el lugar, la subió a su hombro inconsciente y se sumergió en la profundidad de las oscuras calles.
-¿Señor Möstrekaft? –fue perturbada la puerta del estudio.
-¿Si?
Los dos hombre mostraron sus placas y continuaron:
-¿Dónde se encontraba ayer a las 8:30 pm?
-Aquí ¿Por qué? ¿qué ha pasado?
-¿Estaba usted solo?
-No, estaba con… No voy a contestar nada más hasta que me expliquen qué ha pasado.
-Nosotros hacemos las preguntas aquí, señor Möstrekaft –dijo el otro hombre –y será mejor que las conteste.
-Con Mabella Stone.
-Verá, señor Möstrekaft –continúo diciendo el primer hombre –la señorita Mabella Stone ha desaparecido.
-Y usted es el principal sospechoso –volvió a decir el segundo malgeniado hombre.
-¿Yo? Esto es una broma –los hombres hicieron silencio- lo es ¿cierto? Pero… ¿Cómo va a estar desaparecida?
-Díganoslo usted, es el culpable –volvió a abrir la boca el segundo hombre.
-¡Maldita sea! ¿Cómo iba a hacerle daño? ¡Amo a esa mujer!
-¿Dice usted que por eso lo hizo?
-¡Eso es todo maldito! –dijo lanzándose sobre el segundo hombre.
Fueron separados, no sin que antes el fotógrafo se hubiese lesionado la muñeca derecha, dejado la cara destrozada y una costilla rota al otro hombre.
Fue arrestado con los cargos de agresión a la autoridad y secuestro.

Día del juicio
-suban al acusado en el estrado –ordenó el juez.
-Señor, ha sido declarado no apto para la sociedad, deberá permanecer esposado. –dice un guardia.
-Bien, solo súbanlo.
-Señor Möstrekaft ¿Cómo sigue su muñeca?
-Bien.
-¿Podría decirnos que le pasó?
-Me lesioné.
-¿Cómo?
-Golpeé a un maldito tipo –Dijo a regañadientes.
-¿Admite que golpeo a una autoridad?
-Sí.
-Y ¿Qué me dice de la señorita Mabella Stone?
-¡Oh! Mabella ¿Dónde está ahora?
-Esperaba que usted me lo dijera.
-Debe estar esperándome en el estudio, debo irme ahora, espere… -con un dedo hizo seña al abogado para que se acercara. Lo tomó del saco y lo acercó más hacia él -¿Donde  esta Mabella?
-No lo sé señor…
-Pregunté, ¡Que donde esta Mabella! –gritó mientras apretujaba más al hombre y los guardias hacían todo lo posible por separarlos, sin éxito alguno. De un momento a otro Möstrekaft soltó al abogado -¿Qué pasa? –dijo de manera ingenua.
-Nada –dijo el abogado haciendo que los guardias se alejaran una vez más.
-Eso es perfecto –dijo, ahora con un arma en sus manos.
-¿Qué? ¿Pero cómo…?
-Se le cayó al sujeto de allá –dijo señalando a un guardia.
Todos se aproximaban.
-No es buena idea -dijo apuntando con el arma, haciendo así que parasen.
-Vamos, baje el arma –dijo el juez quien estaba a su lado muy asustado.
-Será sencillo –dijo con el arma apuntando  su cabeza –ya no habrá más dolor –la puso ahora en su corazón y jalo del gatillo.


Fotógrafo se suicida antes de ser declarado inocente por secuestro, su supuesta víctima aun no aparece.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario